En los transcursos de los dias estamos subiendo información que fue borrada en nuestro blog, debido a unos problemas ajenos al blog. Además de esto, estaremos haciendo reformas y algunos cambios en el blog.
Sepan disculparnos!

sábado, 11 de julio de 2009

Nove-blog "Año nuevo, vida nueva"


Estos fueron los 61 hermosos capitulos de la novela "Año nuevo, vida nueva" Para que los revivas y si no los pudiste leer aqui te los dejamos.

  1. Llegar
  2. Miradas
  3. Secretos
  4. Amiga
  5. Silencio
  6. Miedo
  7. Recuerdos
  8. El poder del amor
  9. Perdida
  10. De la mano
  11. Felicidad
  12. Estoy con vos
  13. Me mataste
  14. Vale mas
  15. Quieres saber un secreto? (Parte 1)
Quieres saber un secreto? (Parte 2)

16. Abrazame fuerte
17. Por que
18. Chapen
19. Primera cita
20. Protegerte
21. Dudo
22. Siento
23. Excepcion
24. A mi lado
25. Te amo, te odio
26. Besame
27. Anecdotas
28. Pensamientos diferentes
29. Año nuevo (Primera parte)
30. Año nuevo (Segunda parte)
31. Los dos
32. Hoy
33. Te amo mi amor
34. Cuidame
35. Recuerdos
36 . Sonrisa
37 . Cadena
38. Cuentos
39. Sin ti no vivo mas
40. Ultima
41. Pedro
42. Nueva York
43. (a) Una explicacion
43. (b) ¿Porque te amo tanto?
44. ¿Que es un beso?
45. Pasado
46. Habla
47. Perdonada
48. Egoista
49 . No es bueno
50. Perfecto
51. Cada dia te amo mas
52. Un paso
53. Nada soy
54. Un gran amor hasta el final
55. Feliz dia
56. Solo el amor permanece
57 . Martes 13
58. El dolor de perder a alguien
59 . El tiempo y el viento
60 . Estoy lista
61. Sesenta y uno.. FINAL

jueves, 9 de julio de 2009

Novela en el blog "Año nuevo, vida nueva" cap 61


Capítulo sesenta & uno EL FINAL;

¡Que rápido pasa el tiempo! Me pongo a pensar, y parece como si las cosas que pasaron hace cinco años, hayan pasado recién ayer. Todavía tengo arriba la alegría de mi primera bici, o de la vez que gane un paquete de galletitas en un sorteo que hacían. Y ¡wow! Ahora soy esto, esto que esta en el espejo.
Ella de ahí es mi otra yo. Yo sonrío y ella también lo hace, sonrió más y me copia. Yo levanto una mano para apartarme un fino mechón que me hacía unas suaves cosquillas, y ella lo hace. Yo soy feliz, y ella también lo es. Ella está al lado del hombre que más ama, y yo también. Ella está en llamas con la vida, ella pasa por su mejor momento, ¡Y yo también! Ella se estaba preparando emocional y físicamente para lo que le esperaba en unos minutos, y justamente, yo hago lo mismo. Ella corre ambas manos para sujetar una suave cinta que se ata al costado de la cadera, como la mía. Se puede divisar perfectamente como una lágrima se encarga de arrasar con el perfecto maquillaje de ella, y del mío....

Click en LEER MAS para seguir leyendo la novela




Ella vuelve a sonreír y yo también. Y nuevamente me vuelve a copiar, cuando yo muevo una de mis manos para apoyarla sobre mi panza, donde llevo algo que va a cambiar mi vida. Yo pongo mi mano ahí y siento todo, absolutamente todo, y recuerdo con todos los detalles como paso, como fue. Y bueno, la del espejo también. Doy un paso hacia atrás, y ella lo da. Doy dos más, y ella los da. ¿Será posible? Y ahora yo caminaba hacia la puerta, después de haber sentido como alguien la golpeaba suavemente, y la dejé de ver. Desapareció por completo. La abrí con cuidado y con miedo de quedarme, como hacía dos minutos atrás, con el manillar en la mano. Pero en fin, la abrí y mi día terminó de iluminarse. Estaba ahí, vestido con ese traje que lo hacia más lindo todavía, con esa ancha sonrisa expandida por su casi perfecto rostro. Con ese lunar que hoy más que nunca cegaba a todas las personas, y con su nueva pelada, producto de mi rotunda idea de que cambiara el look (Claro esta, sabiendo de por si que todo le iba a quedar bien). Y el último detalle, esa elegante corbata que lo hacia verse tan diferente. Y juro que de no haber sido por el casi diminuto futuro que nos esperaba a ambos, me hubiera colgado de él y no lo hubiera soltado jamás.
- ¿Nerviosa? –Me preguntó mientras escondía una de sus manos atrás, y con la otra me rodeaba. Y junto a él, otra vez estaba enfrente a aquel espejo, y junto a ella y él, el otro yo de mi novio.
- Algo –Le respondí, aunque era obvio que le mentía por completo. Sonreí cuando sentí como comenzaba a imprimir incontables besos sobre mi mejilla, y lentamente se iba movilizando con sus labios hacia mi boca.- ¿Qué tenés ahí? – Exclamé de repente, interrumpiendo el delicado cosquilleo que provocaban sus besos en mí. Él abrió, de formara totalmente picara, sus hermosos y oscuros ojos, ensanchando nuevamente esa sonrisa.-
- ¿Yo? Nada - ¡Claro! ¡Y yo soy Maddona! Lo miré a través del cristal azogado y me fui dando vuelta lentamente. –
- Acá. –Indiqué mientras pasaba una de mis manos por su enorme espalda, en busca de algún bulto o algo que hiciera referencia a lo que escondía.- Acá –Volví a repetir cuando por fin encontré lo que buscaba. Y lentamente, con todavía aquella sonrisa, fue movilizando sus manos a la vez que su boca imprimía varios besos sobre mis labios, y finalmente acercó a mí un sobre totalmente blanco, sin ninguna imperfección- ¿Qué es? –Pregunte cuando mis manos sostuvieron aquello. Lo miré y pude adivinar lo que me iba a responder-
- Abrílo –Me dijo algo relajado y se corrió unos pasos más para atrás. Lo volví a mirar, pero esta vez fue con un dejo de sospecha, y cuando sentí el eco de su risa en la habitación levanté la pequeña solapita- ¡Abrilo ya! – Exclamó desquiciado por el suspenso que yo le había agregado. En respuesta a eso lo abrí de forma bruta, sin medir las consecuencias que aquello podía traer. Pero por suerte, no hubo consecuencias, ya que el sobre quedo intacto como antes. Con un suspiro y una risita entreverados saqué lo que tan intrigada me tenía. Y mi expresión no se cual fue, pero tuve que mirar aquello dos veces para asegurar de que era eso mismo.- ¿Te gustó?
- ¡Wow! –Pronuncié sorprendida y lo abracé con todas mis fuerzas. Wow. Seguía sin creerlo, eso que tenia ahí, lo que espere por años, mi magia, mi infancia estaban ahí. Miré automáticamente mi panza, donde llevaba esa criatura que iba a nacer e iba a ser feliz como yo, linda o más bien hermosa como el padre. Y me daban ganas de saltar, gritar, todo, pero todo lo que justamente no podía hacer. Alcé la mirada y choqué con la de él, que sonreía y contemplaba mi felicidad- Pellizcame, decime que esto es verdad, explícamelo. ¡No se! ¡Hace algo! –Le pedí en forma desesperada mientras miraba una y otra vez aquellos papeles-
- Si, voy a hacer. Me voy a ir así Euge viene con las peluqueras y te terminan de dejar más hermosa todavía. Te amo –Me susurró bien despacio en el ido y me besó intensamente en los labios, sujetándome firmemente. Entrelacé mis manos en su nuca, en señal de no querer despegarme nunca más de él.
-Yo también –Le respondí cuando salí de aquel estado de shock, viendo como cerraba la puerta.
Y se sumaba otra razón para ser feliz en mi vida, y para mi otro yo también. En instantes las dos íbamos a estar con nuestra mejor amiga y las peluqueras, arreglándonos, produciéndonos. Haciendo todo para quedar lo más lindas posibles. Todo para después casarnos con nuestro hombre. Si, casarnos. Casarnos y jurarnos el amor eterno, para siempre, jurar que nos vamos a respetar, cuidar, como ahora. Casarnos para sumar otra razón por la cual íbamos a estar unidos, unidos para siempre. Y el detalle final, esos papeles. Esos papeles que dicen que vamos a estar viajando a Nueva York, a ese lugar que tanto desee en mi vida, a ese lugar al cual nadie nunca me llevo, al lugar donde volvería a revivir mi infancia. Ese lugar, el cual él había elegido para nuestra luna de miel. Por eso hoy, las dos, tenemos dibujada esa imborrable sonrisa en nuestro rostro, una sonrisa que significa más de lo que parece. Y una vez más me percaté de que ella hiciera lo mismo que yo, y así fue.

. Ella acarició su panza al igual que yo, limpió las mil y una lágrimas que florecían como yo, apretó fuertemente aquel sobre contra el pecho como yo, y volvió a sonreír como yo. Suspiré profundamente y me encargue de marcar letra por letra en el celular aquellas palabras tan deseadas, que en segundos le llegarían a mi novio, y futuro esposo. Mi futuro esposo, que raro suena, pero que lindo.
-Lali, ¿podemos entrar? –Consultó una voz llena de alegría, que enseguida reconocí de quien era. Ella, mi mejor amiga. La que siempre estuvo, está y va a estar. La que se alegra cuando soy feliz, cuando la vida me regala un punto. - ¿Lali? –Insistió, ya que yo no fui capaz de responder, pero enseguida abrí aquella puerta, con toda la emoción y seguridad. Y apenas la vi, ahí, parada, tan hermosa como solía vestirse para estas ocasiones, corrí a abrazarla y a apretarla hacia mí.
-Gracias –Le dije con mi mano en el pecho, después de volver a respirar- Gracias por estar acá, a mi lado. Te juro que no sé que haría sin vos –Confesé, volviendo a llenar mis ojos de lágrimas, y dejándome llevar por la peluquera, que ya se había instalado-
-Felicitaciones amiga –Me dijo con total confianza, inclinándose hacia mí y apoyando su cabeza, delicadamente sobre mi panza. Y de repente sentí como una pequeña gota mojaba ese lugar tan sagrado para mí.
Y me asombra como la vida me esta regalando tantas cosas hermosas últimamente.

Y me asombra como la vida me esta regalando tantas cosas hermosas últimamente. Y me asombra como todo esto puede ser real, como él se encargó de hacer que este día sea tan especial para mí desde que lo conocí. Como se encargó de devolverme toda la felicidad que alguna vez me habían arrebatado, como se encargo de que mis sueños y los suyos sean uno solo. Y una vez más me asombro, como cada año, abría una puerta nueva para mí. Por eso hoy, treinta y uno de diciembre, estaba lista, lista para casarme con él y ser feliz para siempre.

FIN

PD: Si alguien tiene alguna novela Thiaguella que quisiera donar para que postee en en blog aviseme en un comentario.Gracias a Ficthiaguella por esta hermosa novela.

miércoles, 8 de julio de 2009

Novela en el blog "Año nuevo, vida nueva" cap 60


Año nuevo, vida nueva.
Capitulo 60; Estoy lista

Flash Back
La subió delicadamente a su espalda, con sumo cuidado, para luego acomodarse y poder caminar con ella en él. El viento soplaba y acompañaba la armonía que había allí. El sol brotaba por todos lados, ayudando a que la vida sonriera una y mil veces y no perdiera la esencia. Consumida por la intriga y sin dejar de reír, preguntaba una y mil veces lo mismo divirtiéndose como cualquier nena de tres años. Y eso que todavía no estaba ni cerca de saber lo que le esperaba. Sonrió y su celular la hizo caer en donde estaba parada, o más bien, donde Pedro estaba parado.

- Decime que no vas a atender –Pidió mientras se inclinaba para poder bajarla de su espalda. Ella bajo su mirada hacia donde se encontraba guardado aquel aparato y sonrió- ¿Quién es?
- Eugenia –Respondió después de verificar detenidamente- Que la llame –Agregó mostrando la pequeña pantallita. Sonrió otra vez y dio un suave apretón de labios sobre los de él- Esperame, ¿si?
- No demores mucho –Gritó al ver como su novia se alejaba, llevando el celular a su oído. La miró y mordió su labio-....


Click en LEER MAS para seguir leyendo la novela...



Todo era perfecto. Eugenia había cumplido su parte del ‘plan’. Seguramente había elegido el tema ropa, o chicos famosos, o la novela de todos los días para charlar con Mariana, mientras Pedro se encargaba de arreglar los últimos detalles.

- A ver Euge, vamos de vuelta que no entendí – Pidió la morocha junto a una risa, al llegar a unos metros; casi escondida de su novio- ¿Por qué me tuve que alejar tanto de Pedro? –Pregunto mirando para ambos costados, deteniéndose luego de unos segundos en su reloj-
- Por que no quiero que escuche absolutamente nada –Respondió rápidamente, casi vacilando- Nicolás me invito a salir, me dijo que me ponga linda, linda –Explicó algo nerviosa, sin tema que inventar- ¡Y no se que ponerme!
- Eugenia, ¡estás media Candela che! –Exclamó explotando de risa, sentándose en una roca- ¿No podes llamar a alguien que pueda ir hasta tu casa, ver tu ropero y ayudarte?
- Bueno, esta bien –Pronunció con un tono más alto de lo normal- Eh –Vaciló ahora sin saber que más decir- Suerte amiga –Deseó con sumo entusiasmo-
- Eugenia, ¿Qué me escondes?. Vos no sabrás nada de la sorpresa de Piter, ¿no? –Inquirió ya sospechando, mientras se paraba y comenzaba a mirar para todos lados- ¿No? –Insistió al no recibir respuesta-
- Ni ahí –Aseguró la rubia con una pequeña risita- Chau amiga, y gracias por tu ayuda eh –Bromeó y corto enseguida.-

Puso los ojos en blanco y guardó nuevamente, entre un suspiro, su celular en el bolsillo. Y de pronto, sin recibir señal ni escuchar su paso, Pedro besó suavemente sus labios y colocó ambas manos sobre su cara, impidiéndole ver absolutamente nada.

- Te vengo a raptar hermosa –Informó divertido, mientras hacia que ella caminara-
- Cuando quieras –Pronunció segura-

Sentirse segura es confiar en donde estamos, y con quién. Sentirse segura es saber que esa persona siempre va a estar cuidándonos, en todos los sentidos. Sentirse segura es hacer cosas con la libertad de saber que nada puede pasar. Sentirse segura es sentirse quien sos sin importar el contexto.

- ¿Estás lista mi amor? –Insistió Juan Pedro dibujando un fuerte beso sobre su mejilla y comenzando a despegar sus manos-
- ¡[b] Estoy lista[b]! –Exclamó sonriendo, sumándole a la lista, un motivo más para ser feliz-

Estar listos para viajar, para comenzar un nuevo ciclo de tu vida, una nueva etapa escolar, un nuevo amor. Estar listos para gritar, para soñar y sonreír. Para jugar y crecer. Para volar y para conocer más gente, gente que te entienda, que se merezca tu amor, tu compañía. Estar listos para el mañana, para el futuro. Estar listos para el bien y el mal, para lo lindo y lo feo, lo alegre y lo aburrido. Estar listos para todo, es fundamental. Por eso nunca hay que dejar de prepararnos en la vida que nos toca, porque siempre hay que estar lista. Y con tu mano en el corazón, apretándolo con suavidad, cerra los ojos y grítalo. ¡[b] Estoy lista[b]!

- ¡Ahhhhhh! ¡Te amo! ¡Te amo te amo! -Exclamaba con una voz chillona, mientras corría para abrazarlo con todas tus fuerzas- Gracias mi amor –Agradeció besando sus labios incontables veces- ¡Me encantó! –Aseguró tomando aquella cadenita sobre sus manos, mirándola una y otra vez-
- Yo te amo más –Desafió con una sonrisa de costado y sus ojos brillando a la luz del sol-
- Sos la persona más parecida a la perfección Pedro –Expresó con su mano en el pecho, feliz nuevamente- No podes ser tan tierno, tan lindo, tan meloso. Y lo peor es que sos mío –Y sonrió al pronunciar esa palabra- Sos mío –Repitió apretando aquel dije- Te amo y siempre, siempre te voy a amar.

Fin Flash Back

- Como olvidarlo, sonreíste tanto ese día mi amor –Recordó Pedro, aún teniéndola entre sus brazos-
- Imposible no hacerlo, fue hermoso de tu parte – Aseguró y se acomodó, aferrándose más- Gracias, te juro que nadie nunca me hizo tan feliz. Nadie –Insistió e imprimió un cálido beso en su mejilla-

NO TE PIERDAN MAÑANA EL CAPITULO FINAL DE ESTA HISTORIA!

martes, 7 de julio de 2009

Novela en el blog "Año nuevo, vida nueva" Cap 59


Año nuevo, vida nueva.
Capitulo 59; El tiempo y el viento.

Quieras o no, la vida pasa, las manecillas de cada reloj siguen su recorrido, segundo por segundo, minuto por minuto. El viento sopla una y otra vez, y le hace compañía. Juntos te arrebatan los lindos recuerdos. El viento se lleva un gorro, un cartel, se lleva alguna flor, el papel de un caramelo, algún billete, pero el viento se lleva las palabras. Las malas, las buenas, las lindas, las tiernas, las forzadas, las simples, se las lleva todas. Y el tiempo ayuda con el resto. El tiempo se lleva la infancia, la pubertad, la juventud. Se lleva la primera palabra que pronunciaste, el primer diente que te salió, se lleva tu primer jardín, tu primera amistad, el primer chico, el primer beso. Se lleva tus primeras y últimas vacaciones. Se lleva la primera salida, la primera cita, se lleva esos días de buen y mal humor, los días en los que solo sonreímos, y en los que mostramos nuestra peor cara. Pero en fin, se lleva la vida, el pasado, se lleva los recuerdos. Lo que pasa hoy todavía sigue en nosotros, en nuestra conciencia, pero mañana se va a ir también. A veces tiene algo positivo, y a veces odiamos ambas cosas por arrebatarnos de tal manera todo lo que deseamos que permanezca para siempre....

Click en LEER MAS para seguir continuar leyendo...



Cuando deseamos completamente que el reloj mundial pare y que todo quede congelado allí, así como esta todo, es cuando más odiamos al tiempo, porque sabemos que no va a pasar, sabemos que al pestañar ese gesto, esa posición, esa palabra desaparece. Y si, tal vez haya una segunda vez, pero nunca va a ser igual. Aquel gesto fue único, y nunca se va a lograr articular uno completamente igual. Y aquella palabra no va a salir con el mismo tono. Claramente, nada sucede dos veces completamente iguales. Y por aquella razón, odiamos lo que se hace llamar tiempo, y tal vez viento. ¿Pero que pasa cuando alguien te lastima, te hace sufrir, te quita todo el amor, lo pisa, lo lastima? ¿Qué pasa ahí?. En ese momento comprendemos que es buena la existencia de ambas cosas, es bueno saber que eso pasa, y que el reloj sigue en marcha, y que en segundos se puede cambiar, y volver a ser feliz. Y ahí nos damos cuenta que el tiempo es una de las mejores cosas de la vida. Y aunque tal vez el viento nos quitó quichicientos gorros, mayas, carteles e infinidades de cosas, también vale la pena que exista.


- Permiso… -Dijo entrando a la diminuta habitación, observando con detención aquella débil figura que seguía recostada sobre la cama, como lo hacía hace tres días- Vengo a ver a la novia más lin –Y dio por terminada la frase, al notar la húmeda gota que bajaba por la perfecta piel de Mariana- ¿Estás llorando? –Pregunto más como una afirmación. Ella lo miró, apenada por una razón desconocida y curvó sus labios para dibujar una pequeña sonrisa- ¿Me contás? –Consultó acomodándose a su lado, pasando uno de sus brazos por detrás de su novia, para así lograr abrazarla-
- Nada, es una simple lágrima que se me escapo por que eh –Y ahí metió la pata por completo, los castaños ojos de su novio se clavaron en ella, haciéndola sonrojar- No te enojes por favor, ni te lo tomes a mal –Pidió apresurada mientras también se acomodaba para intentar quedar a su altura- Esto de que últimamente anduvieran recordando épocas en las cuales salías con Euge me pegó mal, estoy sensible no se porque, porque yo estoy muy segura de donde estoy y con quien, pero no se, me revolvió un poco –Admitió algo encorvada, mientras lo miraba con un poco de vergüenza, preparada para las siguientes palabras. Suspiró y vio como los labios del castaño comenzaban a moverse-
- Lo que imaginaba –Comento llevando su mano hacia su mentón, frunciendo su ceño- Perdoname –Pronuncio más blando, segundos después- Tendría que haberme dado cuenta que los comentarios te iban a molestar, perdón –Repitió sujetándola con más firmeza, viendo como ella negaba rápidamente con su cabeza-
- No, soy yo la sensible. Miles de veces recordé mi pasado con, bueno, con Martin, y vos no me hiciste reproches. Tampoco me los esperaba eh –Confesó con una media sonrisa- pero nada, solo quería responder tu pregunta. –Agregó después, tomandolo de la nuca para poder dar un suave apretón de labios- ¿Y bien? ¿Qué invitación me vas a hacer? –Pregunto luego de unos segundos, de forma divertida, expectante al ver el brillo de sus ojos- ¿Cine, playa…? –Insistió dejando un poco de suspenso-
- Ahora vas a ver –Avisó y de un suave tirón la paro de aquella cama-


Seguridad y Confianza. Estaba más segura que nunca, segura en los brazos de quien se encontraba, segura de haber elegido la opción correcta, el chico correcto para el nuevo ciclo que estaba por empezar. Segura de que esta vez la vida no le fallaría, segura de que aunque el tiempo y el viento borraran cada segundo vivido, en ella siempre iba a quedar el recuerdo. Y confianza, confianza en él, confianza en que la iba a cuidar, a proteger, a respetar el resto de sus vidas.
Confianza en que aunque el mundo se diera vuelta, el iba a estar junto a ella SIEMPRE. Esperanza, inquietud, nervios, amor, ternura. Mil y un sentimientos rondaban por los dos, logrando una gran conexión que los unía cada vez más. Pero que esta vez los unía verdaderamente, para ser solamente una sola persona. Algo que nunca se habían imaginado, ni lo sucedido, ni el tiempo, ni el lugar, ni el momento. Nada había sido imaginado, nada de nada. Un año, un año desde que se conocían, un año desde que sus vidas habían cambiado por completo, un año desde que sus corazones se habían unido y habían escrito que estaban hechos el uno para el otro. Y así sin más, estaban los dos, juntos, pegados. Y esa noche, un año después que se habían conocido, hicieron el amor, expresando el cariño que sentían por ambos.

-Gracias –Pronunció segundos después de observar como sus cuerpos se encontraban tapados por una blanca sabana que los cubría a ambos-
-¿Gracias? –Repitió confuso-
-Por hacerme la –Y aplico comillas en esta ocasión, al pronunciar la palabra con un tono de diversión- mujer más feliz de todo el mundo. Gracias mi amor –Agradeció e imprimió suaves besos sobre los carnosos labios del castaño-
-Te amo –Aseguró mientras la abrazaba más, con miedo a perderla quizá-
-¿Te acordas cuando me compraste la cadenita? –Consultó tocando aquel dije que llevaba colgado, llenándose de recuerdos-

lunes, 6 de julio de 2009

Novela en el blog "Año nuevo, vida nueva" cap 58


Año nuevo, vida nueva.
Capitulo 58; El dolor de perder a alguien

Creo que nunca los había visto callados, así como estaban ahora. Me rompía el alma verlo a él así como estaba, casi acostado en el asiento, con los ojos cerrados, que no paraban de darle pase a las lágrimas. Y ella ahí, sufriendo por la pena de él. Y esta demás decir, que yo también estoy sufriendo. Me pongo a recordarlo y solo tengo en mente los momentos buenos, porque soy incapaz de recordar las maldades que pudo haber llegado a hacerme algún día. Solo rondan por mi cabeza esos días tan felices, las mil y una veces que con su mejor sonrisa nos cubría a mi y a mi ex novio cuando nos rateábamos del colegio. Las mil y una veces que nos preparó citas a ciegas cuando sabía que las cosas entre nosotros no iban del todo bien. Y las veces que me alegró con aquellas hermosas noticias. Él había sido muy importante en mi vida, y en la de Pedro también. Y por más que ahora las cosas no sean como antes, los dos lo queríamos muchísimo. Nos reíamos tanto los tres juntos, y ahora miro a mi amigo, y aquella cara alegre ya no era la de antes, ahora era una cara siniestra, que no expresaba nada......

Click en LEER MAS para continuar leyendo...



Me recosté mejor sobre mi asiento, y apoyé mi cara sobre el vidrio frio, mirando como las gotas mojaban la calle. Al cabo de seis segundos, creo, Nicolás, sin dejar de conducir, apoyo una de sus manos sobre la mía, que descansaba al lado de mi pierna. Era lo único que me alegraba en estos momentos, saber que él seguía completo, bueno, al menos eso creía yo.

- Se durmió –Escuché decir a Lali casi en un completo susurro. Probablemente su voz era tan ronca por haber llorado tanto. Me pregunte como se escucharía la mía, pero no tenía ánimos como para probarlo.- Nico, ¿te animas a bajar un poco el aire? Tengo un poco de frío –Explico frotando sus manos sobre sus brazos. Y era verdad, hasta ahora no me había dado cuenta que hacía tanto frío. Me estremecí, y mi novio poso su campera sobre mi cuerpo.

Me concentré en escuchar la respiración trancada de Piter, para no tener que volver a pensar en aquellos hermosos recuerdos, pero fue en vano. ¿Quién sería capaz de pensar en otra cosa, cuando se iba en camino a su velorio? Nadie, y tal vez, eso me tranquilizó un poco. Pero en realidad, no solo estaba recordando aquello, sino ahora también me encontraba sufriendo por ver a mi novio preocupado por mi, ya que no era capaz de pronunciar palabra alguna, y por ver así como estaban, a los dos mejores amigos que alguien puede tener. Él dormía, con la cabeza ahora apoyada en el vidrio, con su mano –no se como- aferrada a la de Lali, quién reposaba su cabeza sobre el cuerpo de su novio. Y lloraba también, porque aunque me lo escondiera, yo escuchaba sus casi silenciosos sollozos. Y yo sabía porque lloraba. Lloraba porque en algún momento se le había cruzado por la cabeza, que por una casi nula posibilidad, Pedro podría haber estado en cualquier cosa. Fue casi nulo ese pensamiento que tuvo, y se lo remarque, y diez mil veces le dije que no se sienta mal por eso, pero eso es lo que tiene mi amiga Mariana, es terca. Ella seguía sintiéndose culpable por esa nada.

Me dormí, y cuando desperté Nico ya estaba estacionando.

- Mi amor. Pedro, mi amor –Decía Lali mientras, probablemente, lo zamarreaba- Despertate amor, ya llegamos –Repitió y después no escuche más porque tosí-
- ¿Qué hora es? –Pregunto el castaño, con la típica voz de alguien que recién se despierta-
- Son las –Corrigió, y yo me incline para prender la luz del tan acogedor auto, porque probablemente no veía nada- Gracias –Me agradeció junto a una baja sonrisa- Son las seis y media –Respondió al fin-

Se produjo un extenso silencio durante un buen rápido. Nicolás tecleaba rápidamente su celular, y los dos restantes. Si, como me imagine. Se habían hundido en un pacífico beso, y eso me hizo esbozar una mini-sonrisa. Y ahora, mientras Nico no daba señal de que podíamos salir, me dediqué a escuchar sus charlas.

- ¿Estás un poquitito mejor? –Pregunto Mariana con su voz un poco mejor-
- Si, quedate tranquila mi amor. Es solo que fue un muy buen amigo, mío y de Euge –Volví a sonreír cuando me nombró, no se porque.-
- Si, te entiendo, pero no me gusta verte así –Le confesó mi amiga y sentí el chasquido de sus dedos- Dedicame una sonrisa –Le pidió tiernamente, y en ese momento, de no haber tenido que disimular que no estaba escuchado, la hubiera abrazado fuertemente- Una solita, ¿si?
- Te amo –Le informó, como si fuera noticia de ultimo momento. Y el silencio volvió a reinar, y por el pequeño espejo pude descubrir que habían vuelto a unir sus labios-

domingo, 5 de julio de 2009

Novela en el blog "Año nuevo, vida nueva" cap 57


Año nuevo, vida nueva.
Capitulo 57; Martes 13

Abrió sus ojos por culpa del sol, que entraba por las rendijas de la ventana más cercana, encandilando su cara. Se desperezó lentamente, estirando sus manos para ambos costados y encorvando su espalda. Buscó con su mirada, rápidamente y sorprendida, a ver si lograba divisar la figura de su novio por la cocina, o por algún lado. Se levanto de golpe y tuvo que aguardar unos segundos, para no caer al piso. Se detuvo en la puerta de aquella habitación para pararse en puntillas de pie y volver a estirarse. Se dirigía hacia el baño cuando sintió el ruido de algo que caía al piso, y al segundo, vi rodar una lapicera. Se agachó y la tomó entre sus manos, para después toparse con una hoja de papel que se encontraba sobre la mesa, asegurada con un florero encima para que no se volara....

Click en LEER MAS para continuar leyendo....



’Mi amor, se que no te gusta despertarte y no verme, perdón, pero salí a tomar aire. Necesitaba estar solo un ratito para pensar y aclarar varias cosas. Perdón, te prometo que antes de las once estoy de vuelta. Por favor, no intentes llamarme al celular, no creo ser capaz de cortarte y tampoco quiero hablar ahora, llego y te respondo todo lo que quieras, te lo juro. Y no te preocupes, agarre el medicamento que me mandó el doctor por las dudas. Tranquila. Te amo. Pedro ’

Suspiró al volver a dejar aquella carta donde estaba y quedo parada allí, en el medio del comedor, en busca de alguna explicación. Elevó su mano para empezar a agarrar uno por uno sus dedos, contando por adentro la cantidad de preguntas que debería recordar. La voz de su madre la hizo caer nuevamente en la tierra.

- ¿Estás bien mi amor?
- Sss, si –Respondió después de un intento de que las palabras salieran de su boca- Si –Repitió por las dudas. Su voz sonaba grave- ¿No sabes a donde fue Piter?
- No, ni idea. Sentí cuando se iba nada más. ¿Pasó algo? –Preguntó alejándose, parando para recibir la respuesta-
- No, pero lo noto raro últimamente –Recordó torciendo el gesto- No importa, cosas mías ma – Agregó después, visualizando todo el lugar-

Buscó algún punto de distracción, su reloj marcaba recién las nueve y veinte de la mañana, y faltaban unas horas para que el volviera. Bostezó y pensó dos veces el hecho de volver a acostarse, pero lo desaprobó luego de un rato, al saber que sería en vano, ya que no volvería a dormirse. Se dirigió nuevamente hasta donde se encontraba la carta y tomo el florero con delicadeza, y caminó hacia la cocina con él.

’A veces todo lo malo nos pasa de repente, a veces se juntan las desgracias para hacerte daño’

- ¡Mierda! –Exclamó cuando el sonido irritó sus oídos- ¿Algo más? -Se preguntó a si misma y tomó la pala y la escoba- ¡Primero se va Piter, después se me cae toda la sal al piso, ahora se rompe el florero! ¿Algo más? –Seguía preguntando con un tono elevado mientras comenzaba a barrer-
- Espera La, tranquilizate amor. Es solo un florero –Recordó su madre entrando a la cocina- No pasa nada, nada.
- ¡No! ¿Mamá no entendés? –Pregunto mirándola con un gesto extraño- ¡Pedro nunca se va a pensar solo! ¡Nunca! Y a mi nunca me paso algo tan estúpido como ir a ponerle sal a algo y que se me resbale el frasco y se vaya toda la sal al piso. ¡Es una locura! Y también que se me rompa el florero, hace tres años que le cambio el agua a este florero, y nunca se me callo. –Discutió alocada, mientras terminaba de tirar los últimos pedacitos de vidrio-
- Siempre hay una primera vez –Le dijo como si nada pasara y besó su frente con cierta calidez- Tranqui, estás muy nerviosa.
- Estoy estresada, me voy a acostar un ratito –Avisó y desapareció en un abrir y cerrar de ojos-

Maldita mala suerte que invades mi vida como si nada, sin avisar. Martes trece te llaman

Los nervios, la incomodidad y la propia inseguridad no la dejaban ni siquiera cerrar sus ojos por más de diez segundos. Esa incómoda sensación de que algo no iba bien, de que las cosas estaban empezando a cambiar. ¿Por qué? ¿Por qué siempre esa sensación, esa completa falta de confianza?. Se sentó sobre la cama con sus manos sobre el corazón, intentando relajarse y disminuir la velocidad de su corazón. Por primera vez en la mañana sintió frío, y, con lentos pasos se acerco hacia la ventana para asegurarse de que estaba cerrada. Y una vez asegurada, tomó la primer campera que encontró y se dirigió hacia la puerta, para darle la bienvenida a una nueva caminata.
Una pierna hacia delante, y después la otra, acompañadas con el movimiento de ambos brazos a su costado. El viento hacia que sus pelos impidan su vista, generando que a cada minuto topara con alguien. Pero claro, ninguno de esos ‘alguien’ era Pedro. Ni siquiera alguno como para confundirlo y quedar aliviada al menos dos segundos. No, completamente diferentes. Pero por lo menos eso traía algo positivo para marcar, Pedro era único e inconfundible.

Ahora si, lo que no era inconfundible era el pelo rubio de su mejor amiga, abrazando con delicadeza y tristeza, el cuerpo de alguien, que si, después de mirar dos veces lo dedujo. Era él.
Su garganta se transformó en un nudo al cabo de seis segundos, cuando cayó en la realidad. Sabía que si él se encontraba allí, en ese lugar tan ‘sagrado’ junto a su mejor amiga, y a la vez su mejor amiga, era porque las cosas no iban tan bien. Tal y como lo había imaginado. Y no era un error ni una pavada titular aquel día como martes trece , por más de que el calendario remarcara que era jueves dos de febrero. Si, un día después de cumplir su primer mes, el más feliz de toda su vida.

-Lali –Pronunció desalmada la rubia, cuando sintió los casi silenciosos pasos de su amiga-
-Mi amor, ¿Qué haces acá? –Preguntó tras escuchar aquel hermoso sobrenombre, con sus ojos bañados en lágrimas-
-Vengo a ver que me esconde mi novio –Respondió después de besar la mejilla de su amiga. Se sentó junto a él sobre la arena, esperando que él diera alguna explicación, pero solo se limitó a tirar su cabeza para atrás- ¿Euge? –Pronunció ahora, aunque sus palabras sonaron más bien como una pregunta-

-Falleció el ex –Y allí hizo una pausa para chocarse con la mirada de Pedro- el ex mejor amigo –Continuó con dificultad, y limpió su última lágrima. Mariana negó suavemente con su cabeza unas tres veces, impactada. Suspiró hondo y con un solo gesto transmitió todo lo que quería- Si, los dejo solos –Aceptó Eugenia después de toser- Pero por favor, llámenme cualquier cosa –Y después de recibir una pequeña sonrisa y un asentimiento, se retiro de aquella playa con cortos pasos-
-¡Hay Pedro! ¡No cambias más!
-Perdoname mi amor, perdoname –Pidió entre sollozos, rodeándola con un brazo-
-¿Perdoname? ¿Perdoname me decís? –Pregunto, con su mirada por lo bajo y confusa- A ver si adivino, últimamente estabas tan dudoso y raro por esto. ¿Verdad? –Y claro, el asintió- Y también si yo no venia hasta acá no me lo ibas a contar, ¿O no?
-Yo te puedo explicar –Interrumpió rápidamente, con unas ligeras palabras-
-Shh –Pronunció poniendo uno de sus dedos sobre sus labios- No me expliques nada, ya lo se. Ya se que no querías contármelo porque mi vida, es la más desastrosa de todas y sin dudas la más desgraciada también. Claro, sin contarte a vos.
-No digas eso La, tu vida no es así. –Discutió, reponiéndose sobre la arena- Y bueno, si no te lo conté fue porque no quería preocuparte. Perdoname, yo se que estuve mal, pero te juro que mi intención era no amargarte. –Explico, otra vez, con palabras atropelladas-

-Ya lo se, y me sorprende ver como cada día sumas más razones para que te ame así como te amo.

sábado, 4 de julio de 2009

Novela en el blog "Año nuevo, vida nueva" cap 56


Año nuevo, vida nueva.
Capitulo 56; Solo el amor permanece

Miguel de Cervantes Saavedra fue un novelista, poeta y dramaturgo español. Supónese que nació el 29 de septiembre de 1547 en Alcalá de Henares y murió el 22 de abril de 1616 en Madrid, pero fue enterrado el 23 de abril y popularmente se conoce esta fecha como la de su muerte. Es considerado la máxima figura de la literatura española. Es universalmente conocido, sobre todo por haber escrito El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, que muchos críticos han descrito como la primera novela moderna y una de las mejores obras de la literatura universal. Se le ha dado el sobrenombre de Príncipe de los Ingenios.

- ¿Qué haces? –Reprochó simulando estar enojado, al ver la pantalla del televisor en negro-
- ¿Apago la tele? –Repregunto abandonando el control remoto para sentarse junto a él- El hecho de que no puedas revolucionarte, ni salir, no significa que mires tele todo el día y no le dediques tiempo a tu novia. ¿Entendiste? –Amenazó con su dedo y luego lo descansó sobre su boca-
- Entendí, ¿Qué quiere la novia más hermosa? –Inquirió en tono formal, mientras la agazapaba sobre su pecho- .....

Click en LEER MAS para seguir leyendo la novela..



- Que me des un beso acá –Pidió colocando su dedo sobre su mejilla- Acá –Y ahora lo poso sobre su nariz- Y acá –Y finalmente le dedico unos largos segundos a su boca-

Realizó lo pedido por ella. Primero sonrió ampliamente, conquistando la mirada absurda de todos. Apoyó sus labios contra la mejilla de Mariana y presiono fuerte dos veces, corrió hacia su nariz e imprimió un suave beso allí. Rozó sus labios por ambas mejillas nuevamente, hasta llegar a su boca para unirla con la suya y lograr así un apasionante beso. Sonrieron los dos cuando se separaron y se miraron a los ojos. Amor se reflejaba en los cuatro. Amor, y del verdadero. Dicen que en la vida todo cambia, todo se transforma. La oruga en mariposa, el agua en vapor, la semilla en flor. Todo va cambiando con el tiempo, menos el amor. Solo el amor permanece y a veces para siempre. Cuando los ojos del amor de tu vida brillan a cada segundo, es porque el también es feliz con vos. Y así se conectaban ellos, a través del brillo de sus ojos. Brillaban cada vez que respiraban el aroma del otro. Y ese es el verdadero amor, el que permanece toda la vida. Aún cuando se quiebra.

- Mi amor –Susurró casi en silencio. Ella aguardó expectante con la mirada- ¿Vos… vos me amas más a mi de lo que amaste a Martin? –Formuló aquella pregunta, sintiendo el dolor de aquella punzada en el medio del estómago-
- ¿Te quedan dudas? –Consultó después de tragar lentamente saliva. Pedro se limitó a bajar la mirada- Muchísimo más te amo mi amor, muchísimo más – Aseguró tomando con fuerza las dos manos de su novio- ¿Por qué? ¿Qué pasa ahora?
- No se, me puse a pensar. Martín es buen pibe, te hizo feliz, muy feliz, y antes que yo. –Comenzó recostándose totalmente sobre el sillón, para evitar su mirada- Es la primera vez que siento esta necesidad, pero tengo que decírtelo –Informó mirándola repentinamente, intentando esbozar una sonrisa- Si vos dudas algún día de mi, o nos llegamos a separar por alguna razón, prométeme que te vas a ir con Martín, con Martín antes de quedarte sola. –Y ahí si sus ojos se volvieron cristalinos, intentando esconder aquellas lágrimas-
- No mi amor, no me asustes por favor –Pidió llevando su mano derecha a su corazón, para sentir como la velocidad de sus latidos aumentaba- ¿Por qué? ¿Por qué me decís esto? –Cuestionó tragando su propia saliva con dolor-
- No, no te asustes. Solo quiero saber que si algún día cometo un error, o te cansas de mí, vos vas a estar bien, con alguien que no te va a ser daño. –Explicó acomodándose y tomándola a ella entre sus brazos, para después inclinarse unos pocos centímetros y poder besar su frente-
- ¿Qué? –Preguntó impresionada- ¡No! ¿Cómo me voy a cansar de vos? ¿Estás loco Piter? –Las palabras salían sin control alguno, y su voz se mostraba quebrada, desesperada- Vos sos lo mejor que me paso en la vida, lo mejor, y nunca me voy a cansar de vos, ni de tu amor. Nunca –Repitió acariciando su mejilla-
- Espero, espero.

El amor en la vida es esencial. El que no ama no vive la vida como hay que vivirla. No importa a quien, sea tu novio, esposo, o la persona menos adecuada, un ídolo, un dibujo, un objeto, algo siempre hay que amar.

- Estas bien vos, ¿no? –Pregunto por tercera vez la morocha, mientras servía agua en dos vasos-
- Sabes que, no se si estoy bien. ¿No me ves más gordo? ¿Más peludo? ¡Me tengo que depilar gordi! –Exclamó Pedro imitando la voz de Candela- Y me parece que me vino también. ¡¿Algo más?! –Exclamo y rompió en risa-
- Que tonto que sos –Dijo divertida mientras se acercaba a él- Toma agua, el doctor dijo que tenías que hidratarte bien –Recordó estirando su mano para dársela-
- Si mamá –Aceptó siguiendo con la diversión- Te amo –Pronunció con sus labios mojados-
- Yo te amo más, y no quiero que me haga.

viernes, 3 de julio de 2009

Novela en el blog "Año nuevo, vida nueva" cap 55


Año nuevo, vida nueva.
Capitulo 55; Feliz día

Mariana aguardaba sentada en la silla que se encontraba al lado de la camilla de su novio, impaciente, molesta, esperando que el doctor llegara con esa orden. Pero Pedro no. Miraba detenidamente cada imperfección del techo, aún sabiendo que el partido de rugby que pasaban por aquella pequeña televisión, era uno de los más importantes. Observaba con detención y fruncía el ceño cada vez que paraba en alguna raya imperfecta. Pero había algo en su rostro, que hacia que su novia no se preocupara. Si, la sonrisa. Esa típica sonrisa de costado, la que esbozaba cada vez que estaba feliz, alegre por algo. Y continuó con su preocupación por el techo por unos segundos más, hasta que la puerta se abrió y el doctor, pacífico y libre, apareció en aquella habitación. Se dio viento con un grueso mazo de hojas totalmente rayadas, inhalando y expirando aire con facilidad, mientras se acercaba a la pareja. Tarareó un rato una vieja canción y luego apoyo con suma fuerza el par de hojas sobre la camilla...

Click en LEER MAS para continuar leyendo...



- Bueno Lanzani, sos libre –Informó con su voz grave- Ya están hechos los papeles, así que te podes retirar del sanatorio. ¡Un gusto eh! –Y extendió para juntarla con la del castaño-
- Gracias Doctor –Agradeció Mariana, con su sonrisa de oreja a oreja, para luego voltearse a su novio- Bueno mi amor, ahora si, volvemos –Y suspiró feliz- Ya esta, ya pasaron todos los nervios, todo el dolor, la angustia, el miedo …
- Paso todo amor –Interrumpió él y levanto su mano para acariciarle el rostro- ¿Si? –Su voz sonaba tan tierna como la de antes de que todo esto hubiera pasado, tan igual.- Enserio La, no me duele nada, la cabeza la tengo bien puesta, me acuerdo de todo. De verdad, ¡estoy perfecto! –Exclamo levantando ambos brazos, para que, en cuestión de segundos volvieran a caer-
- Sos perfecto –Corrigió ella, aún con su mirada firme en cualquier lugar-
- ¿Qué dejas para vos entonces? -Inquirió sin intención de obtener respuesta- Ah, te aconsejo ir preparándote porque apenas lleguemos empieza mi sección de masajes –Avisó con un tono de gracia-
- La que me espera –Expresó saliendo de la habitación, para dejar que su novio pudiera cambiarse-

Y que feliz es alguien cuando tiene a su media naranja a su lado, viéndola crecer día a día, física y sentimentalmente. Porque las personas también crecen con el corazón, el amor crece, el odio, el rencor, la emoción. Pero si en crecer hay alguien que es experto, es el amor. El amor crece sin importarle las consecuencias, ni la cantidad de daño que puede hacer. Crece porque alguien lo siente, y es algo inevitable. Pero hay algo que me enseñaron y lo quiero compartir con vos, nunca se ama para mal. Aunque lo creas, nunca.

- ¿Estas listo mi amor? –Preguntó con un tono de voz más alto de lo normal, al abrir; un espacio casi nulo, la puerta.-
- Si, pasa tonta –Gritó también y terminó de beber el agua de su botella- ¿Sonreís por algo en especial? –Inquirió mientras se acercaba a ella para rodearla por la cintura y apoyar su mentón sobre el hombro de ella-
- ¿Te nombro todas las razones? –Él solamente imprimió un extenso beso en su mejilla, a lo que ella tomó como un si- Primero porque no te paso nada, segundo porque ahora volves a casa, porque te amo, porque sos solo mío, porque vos me contagiaste la sonrisa, porque sos hermoso –Hizo una pequeña pausa para poder tomar aire, y ahí si continuó- Porque esa camisa te queda hermosa, porque te amo. ¿Esa ya la dije no? –Y junto a una pequeña risita el asintió-
- Y porque hoy es un día muy especial para nosotros dos –Interrumpió, cambiando su posición para enfrentarse a ella- Esa es la razón más importante.
- Mmm… Depende –Contradijo al enroscar sus manos en su cuello- Porque todos mis días son especiales y felices si estoy con vos –Continuó agrandando aquella sonrisa-
- A ver, explicame eso –Pidió entre cada beso que dejó en su mejilla-
- Nada es simplemente que para mi no existen los días a los que tengas que sobresaltar con un feliz. ¿Me seguís? –Preguntó y el castaño automáticamente negó con su cabeza- A ver, por ejemplo, el feliz cumpleaños, ¿para que si todos los días crecemos?. ¿Y el feliz año nuevo? Todos los días la vida cambia, no es necesario plantear un día. Y menos que menos es necesario nuestro feliz día, yo con vos a mi lado soy feliz todos los días de mi vida. Así que no es necesario que lo resaltes, pero bueno, feliz día mi amor, te amo. –Y después de aquel discurso, selló todo con un necesitado beso-

Pedro la sujetaba, sin necesidad alguna, de la cadera, pegándola cada vez más hacia él, mientras ella se encargaba de controlar los movimientos de ambas bocas, y a la vez, entrelazaba sus dedos por el extenso cabello de su novio. Felicidad, felicidad, seguridad, amor, todo aquello se transmitía en aquel beso, que estaba lejos de compararse con otros. Nunca se habían besado así, con esa combinación de locura, desesperación y pasión, que transformaban aquel beso en uno de los más tiernos. Pero se soltaron, en busca de aire. Y ahí la miro, y se detuvo en cada una de sus facciones, para admirar su belleza. Era todo lo que alguna vez había pedido. Y agradecía aquel día que llego a Pinamar para conocerla. ¿Y que pasaba si finalmente no viajaba? ¿Y si ella tuviera novio? ¿Si no le daba cabida? ¿Y que pasaría si ella no hubiera sufrido tanto? ¿Se hubieran conectado tanto como lo hicieron? Pero eso lo tenía sin cuidado alguno, ahora era feliz porque la conocía y porque le pertenecía, solamente a él.

-Felíz día mi amor, feliz mes –Deseó al fin, después de tanto observarla-

Y la vida pasa volando. Un día, un mes, un año, todo pasa tan rápido. ¡Y el amor! ¡Pff! El amor vuela solo. Un día queres, y el otro ya amas. Es tan raro y lindo a la vez. Y que feliz que hace, y más sabiendo que esa felicidad la hace solo él. Eso era lo que pasaba con Pedro y Mariana, eran felices solamente por el hecho de amarse tanto.



jueves, 2 de julio de 2009

Novela en el blog "Año nuevo, vida nueva" cap 54


Año nuevo, vida nueva.
Capitulo 54; Un gran amor hasta el final

Sus párpados pesaban más de lo habitual, y la imagen que tenia de aquella habitación era totalmente borrosa. En su cabeza todo daba vuelta; desde su nombre hasta la fecha. Intentaba agudizar su oído para lograr entender el murmullo del doctor, quien no dejaba de moverse por toda la habitación. Y ahora se sumaba otra persona más. Otra persona más que seguía observándolo mientras él apenas se acordaba de que debía inhalar. Y una irritante voz retumbaba en su cabeza, y las imágenes eran cada vez más borrosas. Y la voz del doctor se iba apagando de a poco. Y finalmente se apagó. Se apago del todo cuando cerró sus ojos, tras sentir como sus músculos se contraían fuertemente y causaban daño en él. Los restantes; impactados y agobiados ante la reacción del herido, corrieron instantáneamente hacia él para observarlo de cerca, aunque careciera de sentido. Y la morocha apoyó su cabeza sobre su pecho y apretó la palma de su mano sobre su corazón, que latía con la misma fuerza que había latido siempre. Sonrió. Sonrió porque era imprescindible hacerlo, sentir su respiración tan cerca, los incontables latidos de su corazón. Sentir que el estaba ahí para no irse nunca, para amarla y cuidarla. Sentir como se inflaba su pecho cada vez que exhalaba la hacía tan feliz. Feliz por saber que no todo esta perdido. Feliz por que la vida es una sola y hay que saber vivirla y aprovecharla, por más rocas que hayan en el camino. Feliz por tenerlo a su lado para siempre...

Click en LEER MAS para seguir leyendo...



Cinco, cuatro, tres, dos –E hizo una pausa- Las doce en punto –Informó con cierta alegría- Lali –Pronuncio tomándola de la mano- ¿Queres ser mi novia? –Pregunto después de balbucear-

- ¿Lali? –Pronunció lentamente al abrir sus ojos nuevamente, e intentar acomodarse en aquella incómoda camilla. Y nuevamente los restantes repitieron la acción. Se abalanzaron hacia él con sus ojos cristalinos, a punto de derramar lágrimas. Y ella volvió a sonreír lo más que pudo.
- Mi amor –Respondió con fuerza mientras negaba rápidamente con su cabeza- ¡Mi amor! ¿Estas bien? ¿Te duele algo? ¿Cómo te sentís?
- Estoy –Dudó. ¿Qué contestar? Bien del todo no se sentía, cada movimiento que hacia era sentir sus músculos totalmente contraídos. Pero abrir sus ojos y tenerla a ella junto a él era su debilidad.- Estoy perfecto –Afirmó al fin con una sonrisa de costado-
- ¿Seguro Pedro? –Insistía Mariana, consumida por los nervios- ¡Casi me muero! –Exclamó con su voz quebrada, apretando fuertemente su mano contra el pecho de su novio-
- ¿Tan poca fe me tenés che? –Bromeó sin causar gracia en ella- Estoy perfecto, de verdad Lali. No tenés nada porque preocuparte –Aseguró aferrándola más contra él- ¿Te asustaste mucho?
- No te imaginas cuanto. Tuviste convulsiones dos veces –Informó acomodándose a su lado y comenzando a jugar con su pelo- No te despertabas más, y me agarró una locura tremenda. –Confesó intentando sonreír-
- ¡Hey! Pero ponete contenta mi amor –Pidió acariciando su rostro- Ya esta, ya me desperté.
- Estoy, estoy muy feliz hermoso.

Tomó sus manos con delicadeza para no causarle daño alguno y se abalanzó hacia él. Rozaron sus narices durante una milésima de segundos y unieron con gran desesperación sus labios. Sus manos subían y bajaban a la par del movimiento de ambas bocas. Sus respiraciones iban tomando una velocidad distinta a medida que aquel beso se iba prolongando. Y todo era tan raro. Ella se dedicaba a pensar lo feliz que era junto a él. Lo feliz que era a partir de aquel día en que lo conoció. En aquella bendita playa de Pinamar. Su vida junto a él era un cuento escrito por niñas que sueñan con princesas. Era casi mágica, casi perfecta. Y él. Él recordaba el sueño, que seguía en su mente desde que había despertado. Ese sueño tan raro que lo hacia aferrarse más a ella por miedo a perderla. Esas cartas que expresaban nuevamente el dolor que sentía por dentro. Y ahora él no se imaginaba una vida con su ausencia. No existía su vida sin Mariana, sin su novia, sin su amor. Eran el uno para el otro, eran correspondidos. Y si de algo la vida estaba segura, era que lo suyo, iba a ser un gran amor hasta el final, hasta que sus vidas acaben.

- Bueno bueno, ¡acuérdense de respirar che! -Aconsejó Agustín lanzándoles un almohadón. Nadie respondió- Y en vista que no nos dan pelota, vámonos chicos, dejemos a la parejita feliz en paz –Bromeó nuevamente, acercándose a la puerta-

Y así será, será un gran amor hasta el final, que nadie nunca podrá separar, un gran amor, que el corazón tanto espero y así será’

- Mi amor, ¿me respondes algo con total sinceridad? –Pidió Juan Pedro, tornando el hermoso ambiente en algo inseguro-
- Si, ¿Qué paso Pipu?
- Vos… ¿Vos pensaste que estuve al borde de… al borde de la muerte? –Las palabras se atropellaban por salir, mientras de fondo se escuchaba un suave carraspeo. Sus manos temblaban con velocidad y ahora sus dientes comenzaban a chocarse- Por favor, Contestame con la pura verdad mi amor. –Suplicó llenando de lágrimas ambos ojos-
-No, no –Repitió elevando el volumen de su voz, entre jadeos y extensos suspiros- ¿Estás loco? ¿Cómo ibas a estar a punto de morir? Tuviste un golpe en la cabeza, podías quedar inconsciente, pero nunca llegar a ese punto mi amor – Aseguró tragando saliva e intentando controlar su respiración- ¿Por qué me preguntar? ¿Qué te hace pensar eso Pedro?
-Tuve un sueño, un sueño muy raro –Comenzó, todavía dudando en que palabras elegir- Soñé que había, que había muerto –Y ahora si las lágrimas comenzaron a florecer- Yo estaba muerto y vos me escribías cartas. No se como, yo las leía. Las leía y me sentía una mier+da importante por haberte abandonado. Me escribías tantas cosas lindas, expresabas todo tu dolor, no se. Te juro que fue tan real que es imposible explicarlo. Sufrías por mi culpa y si te llego a lastimar por algo y te llego a hacer sufrir de esa forma me muero. Me muero –Finalizó empapado en lágrimas mientras intentaba poder mirarla a la cara y dedicarle algún gesto-

-No hables así. Me podrás lastimar y matarme por dentro y hacer todo lo que quieras, pero ningún sufrimiento va a superar la felicidad que me diste. Y eso es lo que yo valoro, y no te eches la culpa, porque no la tenés. Acá somos dos, si te derrumbas vos, yo también. Y yo estoy segurísima que lo nuestro es un gran amor hasta el final. –Expresó entre el llanto. Y ahora hablaba en serio. Seria, dolida. Y decía la pura verdad, cuando en una relación son dos y se comparte todo, pierde uno y pierde el otro, gana uno y gana el otro. En el amor siempre son dos, y el amor cuando te entrega a un duelo nunca lo hace en soledad- Te amo mi amor, y sin vos no soy nadie.
-Yo también te amo, te amo muchísimo más de lo que te imaginas.

miércoles, 1 de julio de 2009

Novela en el blog "Año nuevo, vida nueva" cap 53


Año nuevo, vida nueva.
Capitulo 53; Nada soy

’Mi amor, seguramente, y obviamente no estas leyendo esto. Pero tengo un agujero enorme en el pecho y es por tu ausencia. Me duele como nunca me dolió. Es una herida que por más años que pasen, jamás va a cicatrizar. Yo, yo no se como expresar todo lo que siento ahora. Por que no siento. No siento nada, me faltas y sin vos mi vida no es la misma. Me falta esa persona que todas las mañanas me manda un mensaje, esa persona que me daba esos apretujones que me volvían loca, esos besos que me hacían volar a otro mundo. Sin vos estoy perdida mi amor, y no se adonde ir. ¿Te acordas cuando me jurabas todos los días que no ibas a dejar que nada me pasara? ¿Y cuando te hacia jurar una y otra vez que no ibas a dejar que nos separemos?¿Y cuando me juraste que íbamos a estar juntos hasta el final? ¡¿Por qué?! No era el día, ni el minuto, ni la hora, ni el segundo. No fue justo, la vida no fue justa con vos. Y conmigo tampoco, como siempre. Y por una vez más en la vida, me falta a mi lado alguien. ¿Pero vos? Eras lo único que me alegraba las mañanas, las tardes, noches y madrugadas. ¿Eras escribí? Sos. Porque vos seguís estando en todas parte, y en mi corazón todos los días. Te amo con locura y nunca me voy a perdonar lo que paso, aunque yo no iba a poder hacer nada, salvo, acompañarte. Acompañarte hasta aquel maldito quiosco, y haber hecho que ese estúpido auto que no tuvo la delicadeza ni de parar, nos haya matado a los dos. Por que en definitiva, solo queda mi persona, porque mi corazón, mi alma, mi alegría, se fue. A donde se habrá ido, ¿no?. ¿Qué voy a hacer mi amor? ¿Qué voy a hacer? Si ni siquiera soy consiente de lo que estoy haciendo ahora...

Click en LEER MAS para continuar leyendo...





Te estoy escribiendo algo, pensando que capaz que lo podes leer. ¡Que estúpida soy! Y así estoy, sin vos. Con un dolor inmenso que me consume día a día, y con lo poquito que paso. ¡Si pudiera volver al tiempo atrás! ¡Si todos esos chinos que se la pasan inventando cosas realmente al cuete, hubieran inventado esa bendita maquina, y yo ahora pudiera salvarte, y pudiera decir todo lo que tengo atragantado! Y me lo van a pagar, alguien va a cobrar por quitarme lo que más amo en este mundo. ¿Pero eso que? Si igual vos no vas a aparecer por arte de magia. ¿Qué gano con eso? ¿Qué hago con eso? ¡No quiero hacer! No quiero vivir más, no sin vos. Sin vos siento que no le importo al mundo, siento que nadie nunca me va a comprender, a nadie le importa lo que me pasa, solo a vos. Pero lo siento, porque yo se que Euge no me viene a ver todos los días al santo botón. Viene porque me quiere y ella también sufre, porque era como tu hermana. Y también se que mi madre no hace todo lo que hace por que si, se que lo hace con todo el amor que una madre puede tener. Y tú hermano… Tu hermano que me abraza y me repite ese ‘se fuerte’ todos los días. Me parte al medio. Y es tan parecido a vos, cada vez que lo tengo al lado y puedo observarlo me convierto en un rio de lagrimas. Te veo a vos en esos dos ojos y me acuerdo de lo feliz que era, que éramos. Y por favor, volve. Volve mi amor, porque te juro que sin vos no puedo, no quiero, no debo seguir. No soy nada sin vos al lado. Y mejor así, porque yo no soy esa Lali que fui antes sin vos, y tampoco quiero serlo. Esa Lali se la llevo el viento, se fue con vos, a algún lugar. Y gracias. Gracias por haberme enseñado tantas cosas, por enseñarme a amar, a vivir, a sentir profundamente. Gracias, y gracias por y para siempre. Nunca voy a olvidar los momentos hermosos que pasamos juntos. Y me despido con lágrimas que jamás pensé llorar, o al menos no por tu ausencia. Te ama con toda su alma, tu enana, tu Mariana.’

‘Nada tengo, nada soy. Nada pasa, si no estoy. Nadie llorara por mi, ni sabrán donde me fui. ¿A quien le puede importar, si estoy vivo, o me morí?’

‘Te prometo que esta es más cortita. Si es que leíste la otra, y espero que si. Dejame imaginarlo por lo menos. ¿Sabes lo que soñé? Soñé ese con ese único y hermoso día en el que me propusiste que seamos novios. Y yo me emocione tanto que no me salían las palabras. Fue maravilloso, mis ojos y los tuyos brillaron como nunca, y con eso te lo digo todo, porque los tuyos siempre brillaban. Pero no, eso no fue tan así en el sueño. Te gritaba, te decía muchísimas cosas que no quiero repetir. Vos llorabas mi amor, y esos ojitos se te tornaban oscuros, y las comisuras de tus labios se perdían en la vida, como lo estoy ahora yo. Y ahí me desperté, jadeando, sudando. No se, no se si es una maldita señal o que, pero no me perdono haber soñado eso, y soy consiente que lo soñé eh. Perdoname, perdoname por hacer estas cosas, se que te gustaría que yo en este momento siguiera siendo feliz. Feliz como lo era con vos, pero lamento informarte que es imposible eso. Imposible sin vos a mi lado. ¿Qué paso? Si vos era fuertísimo, siempre luchaste por lo que querías.
Pero claro, que ibas a hacer si ese animal venía a pura velocidad y ni siquiera se digno a tocar bocina. Y yo grite, grite tu nombre con todas mis fuerzas, ¿pero para que? ¡Que estúpida fui! ¡En vez de correr y morir en tu lugar!. Perdón, necesitaba descargarme un poco. Te amo Juan Pedro, te amo con todo lo que soy, con todo lo que tengo, o con lo que tenía. Pero te amo igual, y eso nunca va a cambiar. Siempre con vos, y vos siempre conmigo, en mi corazón. Lali’

‘Tercera carta que te escribo, y tengo que confesarte que me hace sentir un poquitito mejor escribirte. Siento que todo lo que no te dije cuando lo pude hacer, te lo estoy diciendo ahora. Porque se que donde sea que estas, estas leyendo todo esto. Tal vez crean que estoy loca, o que soy superficial y cosas así, pero lo siento, y no me equivoco. En este momento estoy con Nicolás, que me esta tocando el pelo. Capaz esto te hace enojar, pero necesito la contención de mis amigos mi amor; entendeme. No te voy a mentir, ni tampoco voy a exagerar, pero cuando estoy con ellos, por dos segundos me olvido de aquel dolor. Pero solo dos segundos, que no valen nada según algunos, pero si yo pudiera elegir en este momento, estar dos segundos más con vos, te juro que daría todo lo que tengo, y lo que no también. Dos segundos pido nada más, ¿es mucho? Decime por favor, ¿Qué opinas? ¡No! No quiero escuchar el silencio, quiero escuchar tu voz, tu hermosa y serena voz que siempre me tranquilizaba. Y ahora es siempre silencio.

Miro tus fotos y hay silencio. Y yo no quiero eso, no quiero verte por foto, quiero tenerte acá, conmigo, a mi lado. Y ahora estoy con Bautista, con tu hermanito, que me abraza con la misma fuerza que lo hacías vos. Que me susurra al oído cosas intendibles, pero que me hacen aunque sea sonreír. Esa voz tierna que tiene, hermosa, pero no tanto como la tuya. Y ahora. ¡Ai! Ahí sentí el apretujón de sus labios contra mi mejilla. Y cada segundo me haces más falta. Extraño esos gritos que pegabas para que Bauti me dejara de abrazar. Perdón, Bautista. Extraño cuando me aferrabas a vos agarrándome de la cintura, para que todos se dieran cuenta que era solo tuya. Te extraño a vos, en cuerpo y en alma. Te extraño y no voy a dejar de extrañarte. Te extraño y si no volves, elijo irme con vos.’

Y de repente abrió sus ojos. Agitado, jadeando sin parar. Asustado. Los abrió y observo todo el lugar. Cuatro personas habían allí junto a el. Tres rubios y una morocha. Una morocha que se acercaba a él unos cuantos centímetros. Y ahora le estaba agarrando la muñeca. Una morocha que besaba su mejilla, y dejaba en él un gran pegote de lágrimas. Ahora bien, ¿Quién era esa morocha?


martes, 30 de junio de 2009

Novela en el blog "Año nuevo, vida nueva" cap 52


Año nuevo, vida nueva.
Capitulo 52; Un paso

Ese olor tan característico del lugar hacía que sonriera cada vez que inhalaba, cada vez que pestañaba. Todo parecía ser un sueño, era demasiado para ser verdad. Pero si así era, no quería despertar jamás. Quería vivir junto a él todos los días que le quedaran de vida, ya fueran tres, diez, o cien años. Quería tener esos labios sobre los de ella toda la vida, sentir ese aroma perfecto cada vez que respiraba, quería verlo y saber que solo era de ella. Quería vivir su vida junto a él y nada más. Sentía que los minutos se desvanecían en la palma de su mano, como las piedras de arena que al levantarla se desarmaban. Sentía que ese amor se lo podía llevar la vida, como el mar a los castillos que los pequeños chicos armaban. Estiro su mano y lo rodeo por la cintura, acortando la distancia, para poder pegarse a su torso. Y ahí si todas las inseguridades se fueron con el viento. Ahí, cuando lo apretó contra ella, cuando él acaricio su rostro, ahí si entendió el verdadero significado de todo. Ahí si entendió que si estaba en su lugar, era por algo. Si estaba con la persona que tanto espero durante años, era por algo. Si lo amaba, era por algo. En la vida, todo es por algo.

- ¿Qué pasa hermosa? –Pregunto el castaño con serenidad, mientras limpiaba aquella lágrima que se despegaba del ojo de su novia- ¿Por qué lloras?....

Click en LEER MAS para continuar leyendo...



- Nada, nada –Respondió con seguridad, sin apartar su mirada del mar- Me estaba acordando a mi cumpleaños de cinco –Y suspiro tiernamente, a la vez que las comisuras de sus labios se curvaban hacia arriba-
- No quiero verte llorar mi amor -Explico mientras limpiaba sus lágrimas nuevamente- ¿Vamos al agua?
- No puedo – El gesto no valió la pena- No me puedo meter al agua.
- ¡Maldita naturaleza femenina! -Exclamó con un tono de gracia-
- Shh –Pronuncio con su índice sobre los labios de él- Bancátela Lanzani –Ordenó y su risa hizo eco en todo el lugar- Vamos, llevame a caballito a algún lugar.
- Te va a costar caro cuando quede contracturado, chiquita –Avisó y se agachó para que Mariana pueda aferrarse-

Y en la vida todo es un paso . Un paso para ser feliz, para cambiar, para empezar una nueva vida. Un paso hacia la verdad, la tristeza y la esperanza. Un paso puede tener vuelta atrás o no, te puede llevar por el mejor camino o por el peor, te puede brindar tanta confianza, como te la puede quitar. Un paso paso no es mover el pie hacia delante, un paso es armar tu destino, tu vida.

- ¡Que flojito, tres minutos corriste! –Exclamó divertida mientras se sentaba sobre el cordón de la calle-
- ¡Estás de viva hoy! –Espetó mientras sonreía-
- ¿Será porque hace media hora que no me besas? –Reprochó y se cruzó de brazos-
- ¿No será al revés? ¡Vos no me besas hace media hora Marianita! – Típica pelea de nenitos chicos. Sonrió al levantar la mirada y notar la expresión de su novia- Te amo mi amor –Repitió antes de acercarse y besar sus labios-
- Yo también tontito –Respondió con énfasis junto a su risa- ¿Vamos a visitar a Euge?
- ¿A caballito tiene que ser? - ¡Si Pedro! ¡Que pregunta obvia!- Bueno, esta bien. –Decidió finalmente convencido, luego de segundos de jugar una pasada de miradas con ellas- ¡Después te quiero ver haciéndome dos horas de masajes eh! –Advirtió mientras la cargaba en su espalda-
- ¿Yo masajes? –Su voz chilló más que nunca- ¡Haceme el favor Pedro! ¡Te pago el masajista antes! –Exclamó y recostó su cabeza sobre el hombro de él-
- ¿Perdón? ¡Sos mi novia querida! ¡Si no podes ir a pata eh! –Recordó amagando que la bajaba-
- ¡Diez horas de masajes! –Aseguró apoyando la palma de la izquierda sobre su nuca- ¡Diez horas! –Repitió-
- Me voy a acordar.

Un paso y todo puede acabar, las discusiones, las alegrías, la preocupación. ¿Pero entonces? ¿Eso es la vida? ¿Un paso ? Y si ese paso se da equivocado, ¿todo se derrumba? Miedo. Miedo siempre hay cuando damos ese paso, cuando tenemos más de una opción, el miedo es lo primero. ¿Por qué no nos vamos a equivocar? ¿Por qué no vamos a dar el paso incorrecto?

- Quedate acá, voy a comprar algo para tomar porque me tenes muerto. –Avisó mientras revolvía sus bolsillos-
- ¿Tenes plata amor?
- Si, ¿te compro algo linda? –Consultó- Rápido que me espera mi novia –Bromeó y guiño su ojo-
- ¡Menos mal que era yo la que estaba de viva! ¡Anda mira! ¡Anda! –Pidió mientras lo empujaba, después de reír sarcásticamente un tiempo prolongado- ¡Ah! ¡Y quiero una coca! ¡Y que no sea ligth! –Remarcó gritando al notar que se alejaba-

’Lavate las manos antes de comer, No levantes nada del piso. No hables con extraños, y menos que menos aceptes algo de ellos. Cuidado al cruzar la calle, mira para los dos lados. Si ves que te van a robar, metete en algún comercio. Y no te olvides de dar todo si te amenazan con lastimarte. Mira antes de cruzar la calle Pedro’ ‘Si mamá’

-¡Peeeeeeeeeeeeteeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeer!

Pero ahí esta el error, cuando ese paso se da inconscientemente. Cuando todo se derrumba por un estúpido paso mal dado. Y ahí acaba todo, la felicidad, el amor, la tristeza. Termina Todo.

lunes, 29 de junio de 2009

Novela en el blog "Año nuevo, vida nueva" cap 51

Gracias al flog Ficthiaguella como siempre!


Año nuevo, vida nueva.
Capitulo 51; Cada día te amo más

- ¡Basta Bautista! ¡Anda a jugar a tu cuarto! –Exclamó furioso el castaño mientras intentaba captar la atención de su novia-

Sus nervios y el fastidio lo hacían enrojecer. La sangre subía de golpe hacia sus mejillas y tomaba otra temperatura. El pequeño bufo divertido, consiguiendo siempre lo mismo, y de a poquito se fue distanciando de Mariana, quien observaba a Pedro con una rara mueca. Solo esperaba que se acercara a abrazarla, o le besara la mejilla, ¡o hiciera algo! Miraba un punto fijo sin mirar, su puño firme se encontraba sobre la mesa, apretándola con brusquedad.

- Mi amor –Pronuncio suave las palabras, en un intento de exclamación, pero el miedo la desvaneció en segundos- ¿Mi amor? –Lo repitió con dificultad, el no apartaba su vista de donde estaba, no le dedicaba alguna sonrisa, alguna mueca, simplemente parecía como si ella no estuviera en la misma habitación- Pedro, por favor. Ya lo hablamos esto –Recordó la morocha mientras se colocaba enfrente de él-
- ¿Y?....

Click en LEER MAS para continuar leyendo...



Su voz sonaba totalmente quebrada, y sus ojos se habían nublado durante todo este tiempo. Frunció el seño como si recordara algo y le molestara, cada vez con más intensidad. Fue separando lentamente, uno por uno, los dedos de su puño, y al conseguirlo la miro por primera vez. Ella intento sostenerse de la mesa, pero así y todo se tambaleo. La sujeto con fuerza y frialdad, casi quebrándola. Noto la intensidad de su brazo en el de ella y la acurrucó contra su pecho. Acarició su mejilla durante un largo rato.

- Amor –Pronunció con delicadeza- ¿Qué es lo que me prometiste hoy? –Preguntó-

Flashback

- Dale Pipu, afloja –Pedía Mariana mientras apretaba ambas manos- ¿Desconfías de mi, o te pones celoso de tu hermano? –Consultó con un tono de diversión, y lo miró de reojos-
- No me causa gracia, ¿sabes? –Su voz sonó tan firme que consiguió herirla- Perdón, no quise hablarte así –Explico suspirando- ¡No estoy celoso de mi hermano! ¡Y confío en vos! –Exclamó con un volumen más alto del habitual-
- ¿Entonces?
- Simplemente me molesta. ¿Esta mal? –A pesar de que había sido una pregunta, pronuncio ambas palabras con detención, y sin enteres de obtener respuesta-
- Perdón, perdón –Pidió mientras su voz cambiaba de tono- Te prometo que voy a estar con vos al lado, te prometo. Si te molesta, saludo a tu hermano mientras te sujeto de la mano.

Fin Flashback

- Me odio, me odio. –Repetía mientras se sentaba en sus piernas- ¿Vez lo que logro? ¿Vos vez? –Estaba inquieta, molesta. Se sentaba se paraba, se paraba se sentaba-
- Ya fue Lali, ya fue –Calmó el castaño mientras con su puño limpiaba sus ojos-
- ¡No! ¡No fue Piter! –Exclamó de repente- Siempre me decís lo mismo, pero no es así. Por que te lastimo y te prometo cosas y no las cumplo. Y te molesta, y te la bancas. Y yo no me banco nada. –Discutió volviendo a caminar por el lugar-
- Tranquilizate tonta –Dijo con gran simpatía- Si me lo banco es porque quiero, y por que te quiero.

”Eres todo para mi, la razón de mi existir, lo que siempre había esperado, a alguien como tu, que me diera amor, sinceridad y comprensión. Gracias a ti me eh vuelto a enamorar, soy tan feliz a tu lado, y cada día te amo más

- Es un impulso, no quiero molestarme, y menos de un enano que no me llega ni a los talones, pero es así. –Explicaba junto a un rápido movimiento de manos- Pero yo te amo así como sos, melosa o no con mi hermano, le tires onda a un chiquito o no, te amo igual. –Aseguró tomándola por la cintura-
- ¿Le tire onda a un chiquito o no? –Repitió con una voz similar a la de Candela- ¡Cualquiera! –Exclamó en defensa-
- Y calentona también –Agregó en tono burlón- No, enserio, de todas formas te amo igual, y cada día de amo más –Expresó y rozó su nariz con la de ella-
- Yo mucho más, muchísimo más.

Un acercamiento brusco, una unión de labios. La pasión mezclada con furia y dolor. La escena que se repetía todos los días. Una bien, tres mal. Un beso y todo se calmaba. Llevó con cuidado y detención, sus manos hacia la nuca de su novio, quien la tenia sujetada con una mano por la cintura, y con la otra exploraba sus pelos. Las manecillas del reloj se movían y el tiempo pasaba mientras ellos dejaban que aquel hermoso sentimiento creciera. Por que ‘cada día te amo más’ no era una frase hecha, es la pura verdad. Pareciese como si cada segundo trajera más amor.

- ¿Aceptas una invitación? –Consultó después de besar incontables veces la mejilla y el cuello de ella-
- ¿Adonde me va a llevar el más hermoso? –Repregunto mientras tiraba para atrás su cabeza, de tal manera que pudo reposarla en el hombro de su novio-
- A nuestro lugar –Susurró en su oído-

Google Traductor

¡Traduci el blog a tu idioma!

Yups.tv la tele en un click

Click en la imagen para ver LA TELE EN UN CLICK...